Explicación
Sin plantilla oficial de esta convocatoria, pero el cálculo es directo aplicando la fórmula estándar a los datos del enunciado. De los 1.000 reclusos, 214 dan positivo en ELISA; en 16 de ellos se descarta después la infección (falsos positivos, FP = 16), así que los otros 198 son verdaderos positivos (VP = 198). De los 786 que dan negativo en ELISA, en 2 se confirma después la infección (falsos negativos, FN = 2) y los 784 restantes son verdaderos negativos (VN = 784). Con la tabla montada: sensibilidad = 198/200 = 99 %; especificidad = 784/800 = 98 %; valor predictivo positivo = 198/214 = 92,5 %, que coincide exactamente con la opción 2, la respuesta más plausible. La opción 3 (especificidad del 90 %) no coincide con el cálculo (98 %, no 90 %); no sale de ningún paso reconocible de estos datos. La opción 1, «la sensibilidad depende de la prevalencia», es el error conceptual más repetido del tema: sensibilidad y especificidad NO dependen de la prevalencia, solo lo hacen los valores predictivos. La opción 4 invierte la lógica clínica clásica: una prueba muy SENSIBLE, no muy específica, es la adecuada cuando no se puede permitir dejar de diagnosticar una enfermedad grave, porque una prueba sensible da pocos falsos negativos; una prueba muy específica es la que interesa para confirmar el diagnóstico y evitar falsos positivos antes de un tratamiento agresivo, no para no perderse casos graves.razonamiento propio†