Explicación
Sin plantilla oficial, pero el diagnóstico más probable es herpes zóster (opción 2). El paciente está en el momento de máxima inmunosupresión tras quimioterapia —a los 7 días del 4º ciclo de ABVD, coincidiendo con el nadir hematológico e inmunitario— que es exactamente el escenario que facilita la reactivación del virus varicela-zóster latente. La lesión cutánea de la imagen (no reproducible aquí, pero descrita como el hallazgo clave del caso) es lo que el examen usa para confirmar el diagnóstico visual, coherente con una erupción vesicular sobre base eritematosa. Los antecedentes epidemiológicos del enunciado —la convivencia con un gato y el cuadro mononucleósico del hijo— son distractores clásicos que apuntan a otros diagnósticos (toxoplasmosis, primoinfección por VEB) sin relación con la lesión cutánea que hay que identificar. La infección diseminada por CMV (opción 1) sí es propia del paciente oncohematológico inmunodeprimido, pero da clínica visceral (retinitis, colitis, neumonitis), no típicamente una lesión cutánea aislada. El síndrome de Sweet (opción 3) es una dermatosis neutrofílica que puede asociarse a neoplasias hematológicas, pero cursa con placas o nódulos eritematosos dolorosos, no con el patrón vesicular que sugiere el caso. La toxicidad cutánea por bleomicina (opción 4) da típicamente hiperpigmentación o dermatitis flagelada, un patrón distinto del que encaja con "la lesión de la imagen" en este contexto.razonamiento propio†