El tratamiento de la ERC, con independencia de la causa, se apoya en tres frentes: controlar la tensión arterial, bloquear el eje renina-angiotensina (IECA o ARA-II) en quienes tienen albuminuria, y eliminar nefrotóxicos evitables. Ninguno de los tres cura la enfermedad; los tres retrasan su progresión.
Ha cambiado recientemente
Cuarto pilar reciente: los iSGLT2. Los ensayos DAPA-CKD (2020) y EMPA-KIDNEY (2022-2023) demostraron un efecto nefroprotector de dapagliflozina y empagliflozina en la ERC con albuminuria, con independencia de que el paciente sea diabético o no. KDIGO lo incorporó a su guía de 2024. Las preguntas de 2014 y 2016 razonan con el manejo de antes de estos ensayos —control tensional y bloqueo del eje renina-angiotensina como únicas herramientas farmacológicas para frenar la progresión—; hoy ese manejo está incompleto si hay albuminuria significativa y no se plantea un iSGLT2.ha cambiado
Cuando la causa es la diabetes, esta secuencia se afina mucho más (umbrales de albuminuria para añadir cada fármaco, lugar de la finerenona, objetivos de HbA1c): ese detalle está en la página de nefropatía diabética.
Criterios habituales para derivar a nefrología: FG en descenso rápido y mantenido, estadios G4-G5, albuminuria A3 no explicada, hipertensión de difícil control, o aparición de alteraciones minerales y óseas o anemia relevantes.
¿Y la diálisis? Durante años se buscó un umbral de FG «ideal» para iniciarla. El ensayo IDEAL (2010) comparó un inicio precoz (FG objetivo 10-14 mL/min/1,73 m²) con uno tardío (esperar a síntomas o FG de 5-7) y no encontró beneficio del inicio precoz. Desde entonces, la recomendación es guiar la decisión por los síntomas y signos urémicos y la sobrecarga de volumen, no por una cifra de FG aislada.[jia2023]
Para entenderlo
Por eso, decir que un paciente en estadio G5 (FG < 15) «debe considerarse» para tratamiento renal sustitutivo no equivale a iniciar diálisis ese mismo día: significa activar el proceso (educación, planificación de acceso vascular o diálisis peritoneal, valoración de trasplante) para que, cuando aparezcan los síntomas urémicos que de verdad marcan el inicio, todo esté preparado.